INTRODUCCIÓN

La investigación y difusión de la realidad del Campo de Concentración de Castuera, 1939 -1940, ha adquirido una nueva dimensión por la expectación en torno al tema de la recuperación, física y moral, de las víctimas desaparecidas durante la Guerra y Posguerra Civil Española. Con ello se quiere contribuir a cicatrizar heridas aún abiertas, labor indispensable para conseguir una verdadera superación del pasado, e incluso completar definitivamente la transición hacia una sociedad democrática. A lo largo del pasado año diversas asociaciones e instituciones, las más destacadas de ellas , la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y el Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Granada, han promovido la investigación de este tema, e incluso la localización de víctimas para contribuir a su identificación mediante pruebas genéticas.

Asimismo la producción historiográfica y periodística se ha centrado en éste y otros aspectos relacionados como el trabajo forzado de prisioneros en la posguerra. El Campo de Concentración de Castuera ha sido una de las referencias más constantes. Después de haber realizado un estudio experimental en la provincia de León, las instituciones citadas han dirigido su interés hacia Grimaldo (Cáceres) y hacia Castuera. El tema ha llegado incluso hasta la ONU para que a través recomendaciones, se inste a las autoridades españolas a la apertura y estudio de fosas Y ha despertado el consenso general, hasta el punto que los dos principales partidos que representan mayoritariamente a los españoles, coinciden en la necesidad de emprender esta labor.

En este sentido cabe a esta localidad, Castuera, un protagonismo especial por haberse situado en ella uno de los campos de prisioneros más importantes de España. Por todo ello, nos planteamos desde esta misma población confeccionar un proyecto de investigación y difusión histórica que impulse definitivamente el conocimiento de una época histórica, reciente en nuestra memoria colectiva, no sólo desde el aporte documental y científico sino también en el terreno humanitario. Se pretende así sumar esfuerzos, en colaboración con otras entidades, a una tarea de magnitud nacional, desde el punto de partida del análisis veraz de los hechos, el más absoluto respeto a los afectados y sus familias, y la promoción del diálogo público.